Dijo Ambito Financiero, Lunes 17 de Diciembre
de 2001:
CONTRA EL DESANIMO, UN CORO ALIVIO AL PUBLICO
* Concierto 20º aniversario del Estudio Coral
de Buenos Aires, Dirección: Carlos López
Puccio. Obras corales de Olivier Messiaen, John Tavener,
Krysztof Penderecki, Leonard Bernstein y Francis Poulenc
(13 / 12 Iglesia La Merced)
Escribe: Abel López Iturbe
El Estudio Coral de Buenos Aires es el mejor coro
argentino de los últimos años y ahora
está festejando los 20 años de trabajo
permanente, aunque -en rigor de verdad- son 30 los que
deben festejar, ya que el actual conjunto de 28 voces
es una ampliación del legendario Conjunto
Vocal 9 de Cámara. Es decir, que representa
a una Argentina donde estos emprendimientos eran posibles,
y cuando se creaba una unión grupal de voluntades,
era para quedarse.
Tiempos del nacimiento de la Camerata Bariloche,
Les Luthiers, las exposiciones del Instituto
Di Tella, de las coreografías de Oscar Araiz,
de Martha Argerich y Bruno Gelber ganando
premios internacionales, de Jorge Luis Borges
y Julio Cortázar traducidos a otros idiomas.
Tiempos luminosos que se convirtieron en la oscuridad
actual.
Símbolo
Tal vez por eso, los artistas mencionados se convierten
en el símbolo de un país posible, y la
permanencia y continuidad en una gesta heroica. Y son
los más jóvenes, los necesitados de imágenes
positivas, los que sostienen y adhieren a estos símbolos
y van de a miles cada vez que hay una oportunidad de
escucharlos. Y encuentra a sus ídolos con la
calidad inalterable de siempre y puestos al día.
Este concierto fue antológico. Con huelga general
y sin transportes, no cabía un alfiler en la
inmensa iglesia cedida por Monseñor Guasta y
elegida por sus bondades acústicas; muchas bicicletas
encadenadas en las rejas; los fríos pisos de
mármol eran un preciado espacio cuando no quedaron
más lugares en los duros bancos de madera. El
silencio monacal se rompió con una entusiasta
y agradecida gritería cuando aparecieron los
coreutas y Carlos López Puccio, el director
- orfebre de un repertorio que, si no fuera por ellos,
seguiríamos ignorando o buscando en discos inhallables.
MAGNIFICA VELADA DEL ESTUDIO CORAL
De entrada se disponen a premiar la presencia enriqueciendo
la avidez de conocimiento de los presentes, la primera
audición para el país de los "Cinc
Rechants" que en 1948 compuso el ornitológico
Olivier Messiaen (1908 - 1992). De una belleza
incomparable son estos cantos que exaltan al amor erótico
de la leyenda de Tristán, en un lenguaje que
parece sánscrito y que creó una exótica
atmósfera oriental.
López Puccio estaba muy comunicativo y
feliz; él mismo se encargó de aclarar
que John Tavener (1944) es el compositor inglés
que formó parte de la comitiva que, con Los Beatles
a la cabeza, se instalaron en el "ashram"
de Sri Aurobindo en la India. Lo cierto es que el "Magnificat"
es magnífico, dispone las voces como los mosaicos
bizantinos enmarcados en un emocionante canto llano.
Impresionaron con la "Missa Brevis"
de Leonard Bernstein, con oportuna percusión,
y campanas tubulares a cada lado de las gradas fue otro
efecto acentuado por los afiatados cantantes dispuestos
para ofrendar una filigrana a ocho voces. Los poemas
de Paul Eluard fueron cantados en la Liberación
de Francia; armonizados por Francis Poulenc y
dedicados a Pablo Picasso; "Figure Humaine"
es una serie exigente, en realidad para un grupo de
cantantes más qué profesionales y más
que bien preparados.
La fiesta terminó duplicando el coro; en efecto,
los ex integrantes que se habían adherido al
festejo, hoy solistas consagrados, volvieron a ser dirigidos
por López Puccio en
"El canto de los pájaros" de
Jannequin, y eso fue la apoteosis de una velada
inolvidable.
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